Impide mafia de mercados modernización

05mercadosChetumal, 05 de febrero.- Mediante “guerra sucia”, intimidación y generación de conflictos entre locatarios, “la mafia” enquistada en los cuatro mercados de Chetumal boicotea proyectos de modernización y desarrollo de centros de abasto encaminados a no representar carga financiera para el Ayuntamiento de Othón P. Blanco.

Porque si la estructura social de los mercados continúa como hasta ahora, principalmente sin organización entre locatarios, dicho grupo mantendrá sus cotos de poder.
De acuerdo a información extraoficial, a principios de noviembre del año pasado el líder de los locatarios del Mercado Lázaro Cárdenas, Julio Benito Sánchez, el representante de los vendedores guatemaltecos, Agustín Hernández Domínguez, y personal del Ayuntamiento de Othón P. Blanco acordaron informalmente reubicar a los vendedores de Mayabalam y Kuchumatán afuera del centro de abasto.
Pero lo anterior, que era para atraer a los compradores pues los “guatemaltecos son como un imán, no pudo concretarse, puesto que Gerardo García Valdéz, Marcos Méndez Aguayo y el propio representante de los guatemaltecos, lo impidieron.
Para ello inventaron que por orden del Ayuntamiento de Othón P. Blanco se les reubicaría al Mercado 5 de Abril, puesto que en el sitio donde los vendedores de origen guatemalteco se asientan por horas se proyectaba la construcción de una sucursal de conocida cadena de tiendas de autoservicio.
Por lo tanto, indignados por la determinación más de 100 vendedores se manifestaron frente al Palacio Municipal de Othón P. Blanco para exigir se revocará tal unilateralidad.
Aunque todo fue aclarado, los vendedores “guatemaltecos” ya no fueron reubicados afuera del Mercado Lázaro Cárdenas y permanecen en la calle Confederación Nacional Campesina (CNC), donde venden en condiciones paupérrimas, sobre todo en temporadas de lluvia o fría.
El fin de “la camarilla” mencionada de revertir la acción fue para quedar bien con los comerciantes del interior del mercado, pues argumentaron en reuniones “a escondidas” que fue para evitar sean perjudicados por los guatemaltecos y así se ganaron su respaldo.
En el caso de Méndez Aguayo, el fin es mantener el control y operación de la Cámara Frigorífica, la cual es rentada a los carniceros para el resguardo de su producto, pero sin entrega de recibos por cada pago.
No debe perderse de vista que el gasto corriente por la operatividad de los mercados es solventado por el Ayuntamiento de Othón P. Blanco.
Otro caso es el orquestado por Felipe Amaro Escalante, alías “el pichi”, quien por más de 10 años explotó los baños del Mercado Ignacio Manuel Altamirano sin reportar ganancias.
Recientemente por indicaciones del presidente municipal de Othón P. Blanco, Eduardo Espinosa Abuxpaqui, le fue retirado “el permiso”, pues ni siquiera tenía concesión para explotar los baños, y se le concesionó al Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF).
Amaro Escalante ingresaba a la Tesorería Municipal cuando mucho 120 pesos a la semana y argumentaba que la actividad no era redituable puesto que invertía en reparaciones e insumo, y la demanda de usuarios era poca.
Pero cuando el personal del DIF reportó el primer corte semanal de ingresos arrojó aproximadamente 14 mil pesos, recursos que se utilizarán para apoyos a grupos vulnerables.

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