Liberan a familia invidente acusada de homicidio

29ciegosChetumal, 29 de julio.- Tras permanecer más de un año en prisión por presuntamente asesinar a su pareja sentimental en defensa propia, una indígena beliceña con discapacidad visual, radicada en Chetumal obtuvo su libertad. Junto a ella también fue liberado su hijo también invidente, acusado de encubrir el crimen.

 

El 5 de julio del año pasado R. J. G. S. era golpeada con saña por su pareja sentimental y en intento por defenderse hirió con un cuchillo  a su agresor, el cual murió por hemorragia.

La mujer y su hijo fueron detenidos como presuntos responsables del crimen y recluidos en el Centro de Reinserción Social (Cereso) de Chetumal.

Durante el juicio adujeron que fueron torturados por agentes ministeriales para obligarles a formar la declaración en la cual reconocieron haber asesinado al sujeto.

Este asunto atrajo la atención de agrupaciones defensoras de la mujer y derechos humanos, las cuales por semanas se plantaron frente al Cereso de Chetumal para exigir la liberación de la mujer y su hijo.

Pues tras revisar el expediente y confrontar pruebas se determinó que hubo irregularidades en el proceso, pues hubo tortura con saña. Además de que el proceso presentó discriminación de género.

Dicho asunto llegó hasta la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) y Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH).

“Ser mujer, ser indígena, ser mujer de la tercera edad, y tener apariencia beliceña que equivale a ser pobre entre los pobres, son las causas por las que Reyna JGS, una mujer víctima de violencia de pareja fuera sentenciada por un Juez Penal Oral, con pena privativa de libertad de 25 años de prisión acusada del homicidio de su pareja”, citan los edictos enviados a la SCJN y CNDH.

También estipulan que no solo se trata de los delitos que se cometen contra las mujeres sino de la rigurosidad de las sentencias con las que se las castiga, en un claro reflejo de los prejuicios del “deber ser” para las féminas que transgreden las normas de obediencia y de sumisión frente a sus agresores.

Además de que las declaraciones de los policías ministeriales que constan en el expediente donde se refieren a R. J. G. S. como una mujer de “apariencia beliceña” ya constituyen una mirada discriminatoria y trato desigual derivado del prejuicio.

El juez de lo Penal determinó que el procedimiento presentó inconsistencias por lo cual absolvió a los imputados del crimen. La tarde de este viernes ambos recobraron su libertad.

 

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